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martes, 10 de agosto de 2010

Faery: Vino el Sol, se enamoró y se volvió tonto

"La supervivencia de todo un pueblo y, lo que era más importante, su propio pelo, estaban en sus manos"

Faery. Viajaremos desde la época actual al año 25 a.C., a un asentamiento luggon, al norte de Hispania, para encontrarnos con Xesa, un hada de Agua impetuosa y seductora y Lugh, un dios Sol terco y fascinante. Ella ha jurado no volver a encapricharse con ningún hombre. Él arrastra el estigma de haber nacido mestizo de dos razas, los formoré y los tuatha dé danaan. Y el rencor hacia Xesa por la humillación sufrida siglos atrás. Pero ella deberá convencerle de que salve a su pueblo de las hordas romanas. Érika Gael nos sumerge, con su escritura fluida, personal, refrescante, divertida y maliciosa, en un mundo de criaturas mágicas y dioses mitológicos donde el Amor, con mayúsculas, pone la guinda a una prodigiosa historia. Todo un hallazgo de escritora. (Nieves Hidalgo)


Hadas, dioses... suena bien, una historia que promete. Si no fuera por ese magnífico dios Sol que parece un niño de tres años. Porque ¿qué esperamos de un dios que como única prenda lleva un kilt, que tiene más músculos de los que podríamos contar? Pues no esperamos precisamente los que nos encontramos en este libro.
Pero dejando a parte este personaje. La historia es buena. El estilo de la autora es fresco y muy divertido. Y la mejor sin duda es Xesa, nuestra protagonista, que quiere más a su pelo que a cualquier otra cosa... ay, lo que puede llegar a hacer esta xana por savar su pelo...

Como buena historia de romántica adulta llega a ser un poco típica: historia amor-odio. Se odian pero sueñan todas las noches con estar juntos... muy juntos.

La vida de Xesa y el dios Lugh se mezcla con la misión que tiene que llevar a cabo la xana, una misión que desencadena todos los sentimientos guardados bajo llave desde hace muchos siglos. Convencer a dios de que salve un pueblo... puede llegar a ser bastante placentero peligroso.

Si Lugh hubiera sido lo que parece que es y no un niño asustado que se deja manejar por su amor, este libro habría sido mucho mejor de lo que me pareció.